ALCA – La batalla que Estados Unidos perdió en Mar del Plata

$270.00

Autor: Eduardo Barcelona

ISBN:

Número de páginas: 192

Tamaño del libro: 22,6 x 14,6 cm.

Product ID: 239

Descripción

En noviembre de 2005 Mar del Plata se transformó en una ciudad blindada: después de los atentados a las Torres Gemelas y a la estación ferroviaria de Atocha, las medidas más extremas de seguridad se tomaron para proteger a los 34 mandatarios del continente que protagonizaron la Cuarta Cumbre de las Américas. Todo estuvo bajo control. Todo, menos el resultado.

ALCA – La batalla cuenta la historia de cómo un puñado de presidentes encabezados por Néstor Kirchner, Hugo Chávez y Lula da Silva lograron rechazar una audaz iniciativa sostenida por el gobierno estadounidense y apoyada por más de veinte otras naciones; “casi treinta”, al decir del mexicano Vicente Fox. Un rechazo que en general fue leído como una derrota para la Casa Blanca. O peor: “un desastre”, según el New York Times.

Eduardo Barcelona entrevistó a muchos de aquellos protagonistas y logró recrear la larga y compleja negociación previa y las afanosas presiones ejercidas contra los representantes del bloque del Mercosur. El resultado es un relato apasionante que no le esquiva a los nombres propios ni al detrás de escena para entender mejor un hecho que cambió el destino de la región.

Información adicional

Eduardo Barcelona

Eduardo Barcelona es periodista con más de cuarenta años de trayectoria en los medios de la ciudad de Buenos Aires. En la actualidad se desempeña en la agencia de noticias Télam, y antes trabajó en los diarios Página/12, La Nación, La Razón, La Voz y El Cronista Comercial. Estudió cinematografía en la Escuela de Bellas Artes de la Universidad Nacional de La Plata, hasta que ésta fue cerrada por sugerencia del responsable político e ideológico de la Triple A, José López Rega. Es autor de dos libros: Relaciones carnales. La historia de la construcción y destrucción del misil argentino Cóndor II (Planeta, 1992) y Detengan al Che (Caras y Caretas, 2009). Como militante político estuvo desde el primer momento en la resistencia a la última dictadura militar y formó parte del reducido grupo de periodistas que hicieron entrega de la lista provisoria de cien periodistas desaparecidos por el régimen genocida a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), en septiembre de 1979.